Verles germinar es muy bonito, porque coges la semilla, la pones en agua, la vas viendo crecer... y al cabo de unos tres días -o más- te la puedes comer -cuando saca los brotes de la raíz, antes de que aparezcan las hojas-.
Así uno puede ver en casa cómo crece una planta.
Y es muy bueno y nutritivo.
Vosotros también podéis intentarlo, comprando las semillas de soja en un supermercado o en una herboristería.
Para que lo veáis en el blog hemos fotografiado el proceso, paso a paso.
¡Buen provecho!
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